Tratamiento de Varices

 

Las varices son dilataciones del sistema vascular originadas por un fallo en su sistema valvular. Las válvulas favorecen el retorno venoso contra la gravedad, como un sistema de compuertas. Defectos valvulares menores que permiten un retorno venoso normal durante muchos años, pueden ponerse en evidencia ayudados por factores desencadenantes como trabajo en pie, embarazos, obesidad o el simple paso de los años, pues a partir de la tercera década se observa un incremento de varices proporcional a la edad.

La insuficiencia funcional de las válvulas, permite un flujo de sangre en el interior de la vena en sentido descendente que las deforma y dilata; aumenta la presión sanguínea en tejidos superficiales y en la piel, altera su normal circulación y provoca progresivo deterioro de estas estructuras (pigmentación, endurecimiento, ulceración).

La incidencia es de una de cada diez personas, de los cuales un 80% son mujeres por causas genéticas, hormonales y factores circunstanciales como embarazos, obesidad, sedentarismo, medicación, determinadas profesiones (azafata, peluquera, etc)
Afectan principalmente a las venas superficiales de las piernas. Sus primeros síntomas es el aspecto estético de las piernas y molestias como (pesadez de piernas, calambres, hinchazón, picor, hormigueo, etc.). Si progresan sin tratamiento pueden ocasionar problemas como flebitis, edemas importantes y ulceras varicosas, lo cual afecta a la calidad de vida.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico se realiza mediante exploración física que incluye maniobras específicas y mediante exploraciones complementarias.

El ECO-DOPPLER COLOR es la exploración complementaria que más información proporciona del sistema venoso de las extremidades inferiores y por tanto la de mayor rentabilidad diagnóstica. Consiste en un estudio no invasivo (similar a una ecografía) con el que se valora el estado del sistema circulatorio profundo y superficial. Aporta una completa información morfológica y funcional, en tiempo real, del sistema venoso de las extremidades.

Es una herramienta imprescindible durante el tratamiento con microespuma para conocer y controlar su dinámica intravenosa, valorar los avances terapéuticos obtenidos y confirmar la total desaparición de las varices tratadas.

Diferentes tipos de varices implica distinto tratamiento:

  • Varices Tronculares: Producidas por dilatación del vaso sanguíneo, normalmente posterior a una rotura de las válvulas internas de dicho vaso, suelen ser gruesas y de ejes completos.
  • Varices Reticulares: Vasos anómalos de calibre medio, también originadas por dilatación de pequeños vasos que han soportado durante mucho tiempo una sobrecarga venosa.
  • Arañas vasculares: Vasos muy finos, ramificados y son de nueva formación (angiogénesis) para intentar solventar áreas de gran congestión venosa, suele aparecer en zonas donde ha habido grandes hematomas, alrededor de grandes vasos dilatados.

TRATAMIENTO

La crioesclerosis es una técnica muy adecuada para el tratamiento de las pequeñas varices que afean estéticamente las piernas y que reciben nombres tan variados como: “varículas”, “arañas vasculares”, “telangiectasias” o “microvarices”.

La crioesclerosis mejora los resultados de la esclerosis tradicional consiguiendo evitar las pigmentaciones posteriores al tratamiento. Las ventajas se derivan del aumento importante del efecto esclerosante por efecto del frio y de la vasoconstricción, por aumento del tiempo de contacto del producto con el endotelio y por la acción más lesiva directa del fármaco a unos 40º-45 grados bajo cero. Esta baja temperatura produce una irritación de la pared del capilar, que posteriormente va seguida de un endurecimiento o fibrosis de este capilar (esclerosis) y por tanto, de la desaparición de dicha microvarícula.
Antes de plantear este tratamiento, que resulta mucho más económico y eficaz que el láser percutáneo, se debe realizar un examen clínico y un eco-doppler venoso para descartar varices gruesas o problemas venosos profundos concomitantes.

Durante el procedimiento puede notarse una sensación de pequeño escozor de breve duración y un enrojecimiento en la zona tratada por acción refleja del frío, que desaparecen en 24-48h. En los vasos de mayor calibre, por la sangre existente en el vaso, puede haber una coloración oscura-violácea en el trayecto del mismo durante unos 15 a 20 días que se irá disolviendo poco a poco mediante la aplicación de una crema específica o evacuación del mismo para una rápida resolución.
La crioesclerosis consigue unos excelentes resultados y permite suprimir las pigmentaciones posteriores que se producen con otros productos esclerosantes.
Se trata de una técnica sencilla, rápida, y que ofrece excelentes resultados. La piel va recuperando su tonalidad clara, luminosa, homogénea y natural.

Con la esclerosis de microvarices, además de corregir el defecto estético que producen este tipo de microvarículas, se consigue aliviar también la gran sobrecarga que provocan estas pequeñas venas a la circulación de retorno de la sangre, con lo cual se atenúan los síntomas tan comunes de dolor y sensación de pesadez en las extremidades inferiores.

Beneficios

  • Se puede realizar en cualquier época del año, incluso en verano si se evita la exposición solar.
  • Los resultados son evidentes desde la primera sesión, tanto en la eliminación de varículas como en la sensación de pesadez, calor, y otras molestias asociadas a la existencia de varices.
  • Se puede combinar con otras técnicas como la microespuma.
  • Se evitan las pigmentaciones residuales.
  • Excelente tolerancia por parte del paciente.

Para enfriar el fármaco a tan baja temperatura se utiliza una criojeringuilla especial que se rellena con nieve carbónica.

Microespuma: La Eco-escleroterapia con microespuma es un procedimiento terapéutico indicado para el tratamiento de todo tipo de varices y malformaciones del sistema venoso.
Consiste en inyectar en las venas varicosas una microespuma configurada con gases fisiológicos de elevada solubilidad en la sangre y una sustancia esclerosante (Polidocanol). El Polidocanol depositado sobre las microburbujas irrita el interior de las venas tratadas y provoca una reacción inflamatoria pasajera que conduce a su fibrosis y a su posterior reabsorción definitiva.

El uso de la escleroterapia clásica de varices se remonta a 1853. Se trata de una técnica muy usada en todo el mundo. Las ventajas de la escleroterapia ecoguiada con espuma respecto a otras técnicas de esclerosis líquida son evidentes e importantes: en primer lugar, se hace necesaria mucha menos cantidad de fármaco (esclerosante líquido), para producir el efecto deseado, con lo que disminuyen considerablemente los posibles fenómenos de toxicidad y alergia. Además, el fármaco en forma de espuma, aumenta considerablemente la superficie de contacto con la pared interior de la variz, así como el tiempo de acción, por lo que se potencia muchísimo su acción química. Si a esto añadimos que el tratamiento es fácilmente controlable mediante ecografía se convierte en un arma muy potente y segura.
Un alto porcentaje de las varices que vemos en consulta puede tratarse con este método. En la actualidad es el método de elección.

Los mejores resultados se obtienen en varices tronculares en las que el tronco de la vena safena interna no supera los 10 mm y el tronco de la vena safena externa los 8 mm. También es muy útil el tratamiento con espuma en varices de miembros inferiores asociadas a recidivas varicosas. No existe contraindicación en su uso en pacientes que toman Sintrom. Las ventajas respecto a otras técnicas son evidentes: es un tratamiento ambulatorio que se realiza en la consulta.

Existen multitud de publicaciones científicas y guías de consenso internacionales que pautan las líneas del tratamiento. Se realiza en la consulta en sesiones que deben repetirse cada 15 días o 3 semanas inicialmente. Pueden ser necesarias hasta 8 sesiones de tratamiento para una pierna aunque habitualmente se realiza en 4-5 sesiones.
Es muy importante realizar revisiones programadas anualmente al igual que sucede con cualquier otro tratamiento, ya que al tratarse las varices de una enfermedad crónica, es más que probable que a lo largo de la vida del paciente sea necesario realizar alguna sesión con espuma (sesiones habitualmente aisladas) como mantenimiento del resultado del tratamiento inicial.

Entre los inconvenientes, el más importante es la duración del tratamiento, que puede oscilar entre 3 a 6 meses desde su inicio hasta el “alta” o fecha en la que se aprecia el resultado final. El tratamiento con espuma es un proceso que requiere este tiempo para que las varices tratadas pasen por el proceso de reabsorción. Durante ese tiempo es necesario llevar una media elástica adaptada al tipo de varices tratadas. Las complicaciones graves son excepcionales, siendo normales los hematomas y los trayectos indurados que ceden hasta desaparecer progresivamente.

  • Permite eliminar todas las varices en todos los pacientes, con la misma técnica, sin limitaciones debidas a número, tamaño, localización o morfología.
  • Hace posible el tratamiento de malformaciones venosas inoperables, carentes hasta el momento de alternativa terapéutica.
  • Alta acción terapéutica que permite disminuir considerablemente la dosis administrada
  • El procedimiento es apto para cualquier tipo de variz
  • No requiere ningún tipo de cirugía
  • No requiere baja laboral
  • Es totalmente ambulatorio
  • El paciente puede volver inmediatamente a su vida normal